ATLETAS DE CRISTO

Escrito por ministeriolxc 07-02-2009 en General. Comentarios (20)

Por: Rodrigo J. Roca

¿Alguna vez te has puesto a pensar cómo es que esos corredores que tienen grandes records mundiales pueden llegar a ser tan veloces o a saltar tan alto o tan largo?
¿Alguna vez meditaste acerca de los años que se necesitan para llegar a esos niveles de armonía corporal y emocional?

Lo mismo pasa con la vida cristiana.

1 Corintios 9:24-27
"¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis.
Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.
Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado."

Los atletas:
En esta oportunidad hablaremos acerca de los velocistas, es decir, atletas que se especializan en carreras de velocidad.
Los mejores deportistas del mundo son ellos. Ellos combinan armonía, gracia, fuerza, equilibrio en su vida.
¿Sabías que ellos nunca dejan de entrenar a lo largo de sus años productivos? Ellos saben que tienen un talento especial y lo aprovechan al máximo.
Los mejores corredores del mundo tienen algo en común: talento y vida disciplinada.

Existen muchísimas personas con talento para correr, pero combinando una vida disciplinada, se convierten en serios candidatos para recibir los mejores premios y trofeos de todos los tiempos y así poder pasar a la historia.

Una vida disciplinada para los corredores es:
- Comer alimentos saludables
- Dormir a horas correctas
- Hacer ejercicio constantemente
- Vivir una vida sin vicios.

Para muchos de nosotros, esto no es vida. Para ellos, esa vida de disciplina es su razón de ser. ¿Por qué? Sencillo: Ellos saben que han sido llamados para ese propósito. Ellos saben que su destino es ser lo mejor de lo mejor en las carreras. Ellos quieren dejar su huella en la historia. Eso se llama visión.

Los cristianos:
De la misma manera, existen diferentes tipos de cristianos, así como diferentes categorías de atletas. La gran mayoría son aquellos enfocados en terminar la carrera de su vida: viven una vida "normal".

"Normal" significa mimetizarse (camuflarse) con el resto del mundo.
- En la iglesia hablamos de Dios, en la casa hablamos de todo menos de él (usualmente incluye vocabulario "florido" por no decir "podrido")
- Entre nuestros hermanos en la fe, nuestra vida refleja rectitud, cuando nadie nos ve, reflejamos actitudes inmaduras e incluso reprochables.
- En cuanto al relacionamiento, siendo cristianos buscamos la manera de satisfacer nuestras necesidades, en vez de esperar el momento adecuado por aquél (o aquella) que Dios tiene preparado (a) para nosotros.
- En cuanto a la música, alabamos a los cuatro vientos a Dios y en lo más profundo de nuestro corazón, alabamos nuestros propios deseos con música que no alaba ni adora a Dios.

Hay muchas cosas que no son malas, como el tema de la música. No es que si escuchamos música nos vamos a ir al infierno, por favor, no.
Simplemente que muchas veces, este tipo de música que no es ni alabanza ni adoración a Dios, hace que sencillamente nos desenfoquemos de punto central de nuestra vida.

¿Alguna vez escuchaste hablar sobre el tiro de precisión? Si el tirador falla por un milímetro al desenfocarse su mira, el tiro puede desviarse y no dar en el blanco. Lo mismo pasa con las cosas que hacemos, que aunque no sean malas, muchas de ellas no aprovechan en nada para nuestra vida, otras sencillamente nos retrasan o nos hacen más pesados para conseguir los niveles a los que podemos llegar.

vivir una vida "normal", es vivir el cristianismo al que nos hemos habituado muchos de nosotros. Hacer nuestra vida, cumplir con lo básico, pensar que en Cristo todo es "relativo" o se puede torcer según nuestros gustos y conveniencias. Y eso no es así.

vivir una vida "normal" es muchas veces ser aceptado en Dios y por Dios, pero sin mayores consecuencias.

Así como el corredor se va deshaciendo de esas capas de grasa inútil y va desarrollando sus músculos, así como va dejando en su vida las cosas que (aunque no sean malas) no le aprovechan según sus planes, así va pasando del nivel normal de su estado atlético a un nivel especial, una categoría donde puede ser invencible.

¿Qué es Un atleta cristiano?
Existe una minoría que se atreve a ir más allá de lo "normal"...estos son los que quebran los records mundiales. Estos son los que resucitan 50 muertos a lo largo de su vida. Estos son lo que evangelizan millones de personas en un sólo día. Estos son los que hacen campañas de milagros y sanidades de manera poderosa y sobrenatural. Estos son los que dejan huella en la historia y son los que cambian el mundo.
Un atleta cristiano empieza a recibir su propósito y desarrolla sus talentos al máximo. Aquí es donde empieza a hacer un balance en su vida y ve las cosas que le pueden impedir llegar a lo más alto de sus capacidades.
Aquí es que se dan cuenta que es lo más importante de su vida: Sus propios deseos, sueños y pasiones o el propósito para lo que fueron creados.

Hago un parentesis para explicarles algo: Estar viviendo el propósito de Dios, incluye aprender, tener una profesión, divertirte, ser el mejor en todos los aspectos de tu vida. A veces cometemos el error de pensar que debemos aislarnos del mundo y eso no es así.

Debemos meternos en lugares donde la gran mayoría de los cristianos no han podido meterse: en el campo de la política, en los gobiernos, en las escuelas públicas, en los lugares desde donde se pueda impactar el mundo.

Ahora bien, eso de mezclarse con el mundo, es harina de otro costal.

Continuando, el hecho de ser atletas de Cristo no es para todos, eso hay que aclararlo. Cualquier puede llegar a ser un buen cristiano, pero no cualquiera puede llegar a convertirse en un quebrador de records.

El atleta de Cristo va más allá de leer la Palabra todas las noches (éste la medita y la cumple en su vida)
El atleta de Cristo va más allá de asistir a la Iglesia (él ayuda a fortalecerlas y si no hay, las levanta)
El atleta de Cristo va más allá de pensar en sus planes (piensa en sus generaciones)
El atleta de Cristo va más allá de orar todas las noches (se hace amigo de Dios)
El atleta de Cristo va más allá de vivir una vida buena o excelente (vive una vida perfecta)

Si deseas ser del grupo selecto de aquellos que cambien la historia, es tiempo de tomar decisiones. Las motivaciones nos ayudan a detectar qué es lo que debemos dejar de lado y qué necesitamos reforzar.

Una vez detectadas nuestras motivaciones, es el tiempo de decidir.
Luego,debemos accionar las decisiones con pasos de fe (por ejemplo: si decido hacer dieta, no basta en querer hacer ni pensar en cuándo será el momento propicio, se hace dieta y ya)

Querido amigo (a), la vida de atleta es sumamente dura, pero cuando vienen los momentos de Gloria, ahí puedes decir con toda confianza: "Dios...Valió la pena el esfuerzo, valió la pena los pequeños sacrificios, ya que tú mismo te sacrificaste por mí"

Chicos, vale la pena gastarnos para Dios. Vale la pena guardarnos para Dios.

¿Te animas a ser un quebrador de records, un atleta de Cristo?